Dirán que soy medio pelotudo (y es cierto, lo soy) pero a veces me pregunto cosas que no deberían de preguntarse (o sí, no lo sé realmente).
Hoy estaba en un dia bastante filosofal y comenzé a recordar cosas y ponerlas en contexto, y me empecé a preguntar ¿por qué esto sí y eso no?. Algunos ejemplos:
* Por qué corno se sigue utilizando el término “desaparecidos, cuando todos sabemos que fue acuñado por el mismísimo Jorge Rafael Videla en su tristemente célebre “no están vivos ni muertos, son desaparecidos”.
Cualquier hijo de vecino despotrica contra el que incauto, sobrepasado por un discurso de derecha, desliza un proceso (refiriendose al “Proceso de Reorganización Nacional”), en vez de usar el ampliamente aceptado término de “dictadura”. Digo yo, si la elección del término es una desición pura y exclusivamente ideológica, por qué utilizar (seguir utilizando) el término desaparecidos.
Digo yo, DESAPARECIDOS UNA MIERDA, asesinados, torturados, masacrados, obligados a exiliarse, obligados a esconderse, obligados a temer, etc. Digo, y explicito, que no hay que dejar pasar el hacho de que muchos de ellos no volvieron nunca a aparecer, ni siquiera mirando crecer las flores desde abajo, es decir, no aparecieron ni sus restos.
Digo yo, decir (y quedarnos) en desaparecidos no nos hará olvidar también todas las que tuvieron que pasar antes de llegar a eso. Y no nos estará haciendo pensar más en su derrota que en su lucha, no nos estarán sirviendo más de escarnio que de modelos.
Los dejo pensando en algo que dijo alguien que tiene un lugar en mi corazón, si estuviesemos ahora en ese momento, en el acto agarro ua ametralladora y empiezo a bajar cuanto militar se me cruce. Y no por defender el gobierno, defiendo la constitución, y no cometo ningún crimen.
Diciembre, 19 at 6:57
La verdad que tenes razon, decir desaparecidos es como “no darse cuenta” de lo que en realidad paso, mas bien aceptar lo que paso =/